Esta es la historia de William Stoner, hijo de unos campesinos de Misuri, nacido a finales del XIX y enviado con gran esfuerzo por sus padres a la universidad para que estudie en la Facultad de Agricultura.
Allí, y tras las palabras que su profesor le dirige: “El señor Shakespeare la habla a través de 300 años, señor Stoner, ¿le escucha?”, se siente irremediablemente atraido por la literatura y decide dedicar su vida a ella, convirtiéndose en profesor en la Universidad de Misuri.
A priori es una historia sencilla: la de un hombre que va a una Universidad a principios de siglo y se convierte en profesor, pero es mucho más que eso. Es una joya, una maravilla de novela o, como leí por ahí, una obra maestra ignorada (se publicó en 1965).
Con qué profundidad narra Williams las pequeñas decepciones de la vida, los errores que se cometen, las malas decisiones que se toman, los dramas minúsculos… una vida aparentemente pequeña, la del profesor Stoner, pero inmensa y honda si sabemos ver más allá de la superficie. Es también una historia de cómo las convenciones sociales acaban por aniquilar la parte más hermosa de la vida, de cómo condicionan la felicidad, de cómo el cúmulo de sinsabores que se van amontonando a lo largo de la existencia de Stoner acaban por convertirlo en un hombre fracasado pero, ¡con qué grandeza se enfrenta a su final!
Es una novela que no me cansaré nunca de recomendar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario