lunes, 6 de marzo de 2017

Las chicas, Emma Cline

El debut de esta joven autora, nacida en 1989, es realmente deslumbrante. Las chicas es una historia que se basa, muy libremente, en la terrible matanza llevada a cabo por Charles Manson y sus chicas en 1969. Al verano de ese año nos traslada Cline, cuando nos presenta a la adolescente Evie Boyd, una joven de 14 años hija de padres divorciados que detesta a su madre y aborrece su vida en Petaluma, localidad rural al norte del estado de California, donde la chica languidece bajo el sol del verano esperando a que pase algo.

Su hastío le lleva un día a fijarse en un grupo de chicas, mayores que ella, de aspecto hippie, que parecen ser libres y felices, algo que Evie anhela con toda su alma. Tras un primer contacto con ellas, Evie decide hacerse amiga suya, pero no le va a resultar fácil, ya que la que aparenta ser la líder del pequeño grupo, Suzanne, no parece dispuesta a tenerla en mucha consideración. Aun así, acaba yéndose con ellas a una especie de comuna por la que pululan, junto a la porquería, la mugre, los insectos y la podredumbre, otras chicas, algunos niños y un gurú, Russell, que ejerce una nefasta influencia sobre todas ellas. Bajo la consigna del amor libre, la espontaneidad y la libertad las chicas beben, fuman, se drogan, roban y mendigan. Evie, fascinada con Suzanne, trata de imitarla y complacerla y se ve expuesta a situaciones denigrantes y actos deleznables.

La fuerza de la novela reside en la visión profunda y detallada de la vida adolescente de Evie que la autora nos proporciona: sus sentimientos, sus emociones y su vida social, su relación con el mundo. De forma magistral nos introduce dentro de Evie, somos Evie, y vivimos con ella su vida en la comuna, su relación con Suzanne, con las otras chicas, también con su madre y con su padre, el ritmo in crescendo de la historia que estallará en un final sobrecogedor.

A pesar de que el relato transcurre en su mayor parte durante el verano de 1969, hay un segundo tiempo, el actual, desde el cual una Evie de mediana edad nos relata los acontecimientos que acaecieron durante esas semanas. No me queda claro el propósito de la autora a la hora de incluir esta segunda voz en la narración, ya que no aporta nada de valor a la historia principal. Pero lo cierto es que Emma Cline consigue llevarnos de la mano a conocer en primera persona a esas chicas, las chicas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario